Curiosidades - Informaciones
Ud percibe cuando alguien no está bien?
SANTUARIO DE SOROCABA
Jugar con Jango a través de sus ventanas que quedan proximas a nuestro camino diario hace parte de nuestra rutina. Esa gran proximidad e intimidad fortalecen mucho nuestra relación de amistad mutua.
Uno de esos días que jugaba con él, Jango estaba haciendo su tradicional grooming: agarra nuestro brazo y finge que está arrancando nuestros pelos. Siempre agarra pelo a pelo, y en movimientos rapidos, usa sus dedos como si fuera una pinza. Sentado frente a la ventana, lo dejé jugando con mi brazo, mientras yo también hacía el grooming en él. En determinado momento, cuando fui a cambiar de posición, sin querer Jango me dió un golpe en la quijada con su puño, en el momento que “arrancava” mis pelos. No fue un golpe fuerte, mas me quejé, haciendo una expresión de dolor. De inmediato, al ver que me había golpeado, él paró de hacer su grooming en mi brazo, empujó mi cabeza en su dirección y abrió su boca sobre ella, en claro señal de que estaba pidiendo disculpas (los chimpancés cuando manifiestan cariño, tienen esa reacción de abrir la boca uno sobre los otros, sea en los hombros, en las espaldas, en los brazos, en las piernas o en la cabeza).
Jango supo que su acto involutario me había dolido. Y ademas de reconocerlo, tuvo el sentimiento de disculparse. Tal reconocimiento es lo que llamamos “teoria de la mente”, esto es, la habilidad de se entender sus propios estados mentales, así como de los otros, y de esa forma, predecir sus acciones o comportamientos. Simplificando, reconocer cuando alguien no está bien y comprender ese estado emocional. Es un tema todavia polémico, ya que parte de los cientistas defienden que solo los seres humanos son dotados de esta caracteristica. Por otro lado, otros argumentan que otros primatas también son capaces de manifestarla.
Así, aunque sin un contexto cientifico, solo observacional, la actitud de Jango viene a confirmar lo que piensan aquellos que consideran que los chimpancés y humanos tienen esta capacidad. Curiosamente, en la misma semana, que tuve esa experiencia con Jango, fue publicado un trabajo en la Revista Developmental Science* diciendo que los grandes primatas, al mirar nuestras expresiones faciales, saben lo que estamos sintiendo. Para los autores de ese trabajo cientifico, esa capacidad de entender expresiones y emociones sugiere que 6 millones de años atrás, humanos y otros grandes primatas, compartieron un lenguaje emocional en común. A cada dia que pasa, pruebas y mas pruebas se acumulan de nuestra similaridad, lo que hace innegable la afirmación: Somos parientes mas proximos de lo que imaginamos!
MSc. Luiz Fernando Leal Padulla
Biólogo
*Mayores informaciones:
Buttelmann, D., Call, J., & Tomasello, M. (2009). Do great apes use emotional expressions to infer desires? Developmental Science. Vol. 12, no 5, p. 688-698.
Jugar con Jango a través de sus ventanas que quedan proximas a nuestro camino diario hace parte de nuestra rutina. Esa gran proximidad e intimidad fortalecen mucho nuestra relación de amistad mutua.
Uno de esos días que jugaba con él, Jango estaba haciendo su tradicional grooming: agarra nuestro brazo y finge que está arrancando nuestros pelos. Siempre agarra pelo a pelo, y en movimientos rapidos, usa sus dedos como si fuera una pinza. Sentado frente a la ventana, lo dejé jugando con mi brazo, mientras yo también hacía el grooming en él. En determinado momento, cuando fui a cambiar de posición, sin querer Jango me dió un golpe en la quijada con su puño, en el momento que “arrancava” mis pelos. No fue un golpe fuerte, mas me quejé, haciendo una expresión de dolor. De inmediato, al ver que me había golpeado, él paró de hacer su grooming en mi brazo, empujó mi cabeza en su dirección y abrió su boca sobre ella, en claro señal de que estaba pidiendo disculpas (los chimpancés cuando manifiestan cariño, tienen esa reacción de abrir la boca uno sobre los otros, sea en los hombros, en las espaldas, en los brazos, en las piernas o en la cabeza).
Jango supo que su acto involutario me había dolido. Y ademas de reconocerlo, tuvo el sentimiento de disculparse. Tal reconocimiento es lo que llamamos “teoria de la mente”, esto es, la habilidad de se entender sus propios estados mentales, así como de los otros, y de esa forma, predecir sus acciones o comportamientos. Simplificando, reconocer cuando alguien no está bien y comprender ese estado emocional. Es un tema todavia polémico, ya que parte de los cientistas defienden que solo los seres humanos son dotados de esta caracteristica. Por otro lado, otros argumentan que otros primatas también son capaces de manifestarla.
Así, aunque sin un contexto cientifico, solo observacional, la actitud de Jango viene a confirmar lo que piensan aquellos que consideran que los chimpancés y humanos tienen esta capacidad. Curiosamente, en la misma semana, que tuve esa experiencia con Jango, fue publicado un trabajo en la Revista Developmental Science* diciendo que los grandes primatas, al mirar nuestras expresiones faciales, saben lo que estamos sintiendo. Para los autores de ese trabajo cientifico, esa capacidad de entender expresiones y emociones sugiere que 6 millones de años atrás, humanos y otros grandes primatas, compartieron un lenguaje emocional en común. A cada dia que pasa, pruebas y mas pruebas se acumulan de nuestra similaridad, lo que hace innegable la afirmación: Somos parientes mas proximos de lo que imaginamos!
MSc. Luiz Fernando Leal Padulla
Biólogo
*Mayores informaciones:
Buttelmann, D., Call, J., & Tomasello, M. (2009). Do great apes use emotional expressions to infer desires? Developmental Science. Vol. 12, no 5, p. 688-698.





