Projeto GAP

Curiosidades - Informaciones

La negociación

Divulgación (Proyecto GAP)
 
Divulgación (Proyecto GAP)
SANTUARIO DE SOROCABA

Dos dias atrás yo dormitava en un red del recinto con cerca electrica donde se quedan Guga, Emilio y Cláudio por la mañana. Guga también adormeció a mi lado. A pocos metros Emilio también dormitava y algunas decenas de metros mas lejos, Claudio provocaba a Catarina y Hulk, que están en un recinto vecino. Después de 15-20 minutos de sueño ambos despertamos, yo me levanté y fui a jugar con Emilio, que requiere una atención personalizada. Vi que Guga se encaminó para la Escuelita, cosa que nunca hacía en ese momento, si no existiese algun motivo.

Después de 5-10 minutos jugando con Emilio, me di cuenta que mis llaves no estaban más en el bolsillo de mi pantalon, busqué donde estuve acostado y allí no estaban, ahí percibí que Guga las había agarrado y estaba en la Escuelita intentando abrir los candados. Cuando llegué lo vi probando las llaves, que son mas de 10, en un candado que lleva al cuarto de su hija Sofia.

Ya sabía que era inutil pedirle las llaves de vuelta, ni intentar hacerlo a la fuerza. Nunca intente hacer eso con un chimpancé o tendrá serias consecuencias. Tenía que negociar con algo, no habia nadie cerca para pedirle objetos para cambiar por las llaves y tenía que estar cerca de Guga, para evitar que abriese una puerta. Decidi, entonces, ofrecerle mi celular, uno de los grandes objetos de deseo de los chimpancés, así como de los humanos. Inmediatamente él me entregó las llaves en la confianza de nuestra relación, pero yo no le dí el celular, ya que sería perderlo. En su rostro ví la sensación de frustración y desencanto por mi actitud. Rapidamente, me senté con él y comenzamos a jugar con mi celular, él teclando los numeros, para activar el mismo, hasta que la tratadora Meire apareció y me trajo un libro de portada dura, norteamericano, con muchos diseños y figuras, que él ya conocía y nos había pedido en el pasado. Dí el libro y él se quedó satisfecho con el cambio, ya que era también un objeto deseado.

Solamente un ser que raciocina, que planea, que sabe valorizar las cosas y las situaciones, que llega a entender como funciona la logica humana, puede reaccionar como Guga reaccionó. Los chimpancés se comunican, fuera de la vocalización, a través de gestos y expresiones, un chimpancé sabe el estado de espiritu del otro solamente mirandolo en el rostro. Es impresionante observar como ellos se comunican de esa forma. Para nosotros entendernos, ni precisamos hablar, basta mirarnos en los ojos.

Dr. Pedro A. Ynterian
Presidente, Proyecto GAP Internacional