Curiosidades - Informaciones
Cambio de ambiente, cambio de vida
SANTUARIO DE SOROCABA
Tião es un chimpancé de 14 años. Es muy grande y fuerte. Desde el día que comencé a trabajar aquí, él siempre fué muy ansioso y muchas veces torpe en su grooming; éste hecho, hacía muy difícil nuestro contacto con él. La mayor parte de ese comportamiento, es fruto de su pasado circense; donde era privado de la compañía de otro chimpancé. Con la llegada al Santuario de Grandes Primates de Sorocaba; Tião, fué siendo presentado a otros chimpancés y pasó a convivir en grupo. Hoy vive junto con Carlos e Noel, en el recinto más grande del local.
En ese recinto, y próximo de sus semejantes, Tião, ahora es "otra persona", mucho más feliz, pudiendo volver a ser un verdadero chimpancé. Cuando vamos hasta su recinto, nosotros nos interrelacionamos con él, sin ningún problema, haciéndole cosquillas, jugando de correr y haciendo grooming; sólo que ahora, sin aquella ansiedad inicial. Su alegría es tal, que se da vuelta de espaldas; se queda de punta-cabeza; para que juguemos con él.
Tomo a Tião como ejemplo, para ilustrar la importancia de un recinto amplio y el convivio con sus semejantes, para el bienestar de los chimpancés. Tião es un caso, pero tenemos tantos otros que son la prueba viva de que aquí, lejos del asedio del público y de la estupidez humana, los chimpancés se transforman. Es eso que defendemos para Jimmy, de Niterói, que continúa preso en su jaula: el derecho a estar libre de la exploración, pudiendo vivir con sus hermanos y así, ser realmente un chimpancé.
Luiz Fernando Leal Padulla
Biologo
Tião es un chimpancé de 14 años. Es muy grande y fuerte. Desde el día que comencé a trabajar aquí, él siempre fué muy ansioso y muchas veces torpe en su grooming; éste hecho, hacía muy difícil nuestro contacto con él. La mayor parte de ese comportamiento, es fruto de su pasado circense; donde era privado de la compañía de otro chimpancé. Con la llegada al Santuario de Grandes Primates de Sorocaba; Tião, fué siendo presentado a otros chimpancés y pasó a convivir en grupo. Hoy vive junto con Carlos e Noel, en el recinto más grande del local.
En ese recinto, y próximo de sus semejantes, Tião, ahora es "otra persona", mucho más feliz, pudiendo volver a ser un verdadero chimpancé. Cuando vamos hasta su recinto, nosotros nos interrelacionamos con él, sin ningún problema, haciéndole cosquillas, jugando de correr y haciendo grooming; sólo que ahora, sin aquella ansiedad inicial. Su alegría es tal, que se da vuelta de espaldas; se queda de punta-cabeza; para que juguemos con él.
Tomo a Tião como ejemplo, para ilustrar la importancia de un recinto amplio y el convivio con sus semejantes, para el bienestar de los chimpancés. Tião es un caso, pero tenemos tantos otros que son la prueba viva de que aquí, lejos del asedio del público y de la estupidez humana, los chimpancés se transforman. Es eso que defendemos para Jimmy, de Niterói, que continúa preso en su jaula: el derecho a estar libre de la exploración, pudiendo vivir con sus hermanos y así, ser realmente un chimpancé.
Luiz Fernando Leal Padulla
Biologo





