Projeto GAP

Curiosidades - Informaciones

Sofia regresa para su madre

Samantha y Sofia
 
Samantha y Sofia
UN DRAMA CHIMPANCÉ Y HUMANO

20 meses atrás, yo tuve que ir urgente al Santuário del GAP en Sorocaba, al final de la madrugaba, ya que la primera bebe de Guga y Samantha había nacido. Ambos chimpancés fueron criados por nosotros desde menos de 1 año de edad, y ya adultos, produjeron el primer fruto del amor entre ambos. El drama de 20 meses atrás terminó el viernes 25 de febrero.

Samantha no agarraba la bebe, que pocas horas antes, habiamos dado el nombre de Sofia. Ella estaba envuelta en el piso, entre mantas y lienzos. Yo entraba en el recinto de ella, y a cada lloro de la bebe, que todavia tenía el cordón umbilical y la placenta colgados de su cuerpo, ella agarraba el envoltorio y lo llevaba para otra esquina del dormitorio.

Yo quería interferir lo minimo posible, sin embargo, ella no me dejaba agarrarlo y ella tampoco lo hacía, ni lo colocaba junto a su pecho, que es como las madres chimpancés hacen, para auto-estimularse a producir leche.

Todo el Santuario paró ante el drama que teníamos en las manos. Después de trascurridas 10 horas, la bebe permanecía en el suelo, envuelto, tal vez hasta con el peligro de ahogarse, y nosotros en la duda de qué hacer. A las 3 horas de la tarde, tomamos una decisión de sacar la bebe, que cada vez lloraba menos. El dia era frio y la hipotermia era una amenaza real e inmediata. Conseguimos engañar a Samantha y retiramos a Sofia. Ella lloró, sin embargo, nunca guardó resentimiento conmigo por mi actitud.

Sofia fue cuidada por los miembros del Santuario, creció fuerte, experta y apareció en programas de TV filmados en el Santuario. Nosotros la llevamos de vez en cuando para ver a su madre y a su padre. Samantha quería la bebe, mas en este momento era imprudente entregarselo, ya que la misma dependía de nosotros para su alimentación, lo que ella no le podía brindar.

Construimos un nuevo recinto, con un gran tunel aereo, de forma de facilitar la integración de madre e hija en un ambiente nuevo, controlado y cerca del grupo original de su padre Guga, que ha seguido de cerca todo este proceso con gran ansiedad.

El viernes pasado, 25 de febrero, era el dia “D”. Agarré a Sofia en su recinto y la llevé de auto hasta el nuevo local, donde su madre, Samantha, la aguardaba, quizás presientiendo lo que sucedería.

A pesar de que un grupo de la TV estaba filmando el re-encuentro, en el momento del primer contacto solamente la filmadora del Santuario y yo estuvimos presentes para no alterar especialmente a la madre. Yo entré primero sólo con Samantha, dejé que ella me hiciera “grooming” y conversé con ella de lo que iba a suceder. Minutos mas tarde traje a Sofia, el primer contacto fue por la reja, después contuvimos la respiración y rezamos algunas oraciones, y Sofia entró en el recinto sola donde la madre la esperaba. Al principio, Sofia se comportaba con desconfianza, nunca había estado a solas con un chimpancé adulto. Samantha, con toda la paciencia y delicadeza de una madre, la iba siguiendo y buscando el contacto. Ella la quería colocar en sus brazos.

Demoró algunas horas la busqueda por la intimidad. Nosotros las dejamos a solas, ya sabíamos que no existía mas ningún peligro. Ellas se entenderían. Por la tarde la aproximación ya era mayor. Decidimos dejarlas dormir juntas. Al dia siguiente, la integración ya era una realidad. El abrazo de la madre y la hija cerraba aquel doloroso proceso, para nosotros y para ellas. Samantha está embarazada nuevamente, tal vez Sofia la ayude a entender lo que debe hacer en la hora del nacimiento del nuevo bebe. Quizás Sofia estimule a la madre a alimentar en su pecho al proximo hijo o hija.

Ahora sólo falta el padre, que aguarda el momento de juntarse a ambas. Desde algunas decenas de metros, él ve que madre e hija ya conviven como si nunca hubieron sido separadas. Samantha no es culpable de su actitud inicial, ella era una huérfana, que nunca conoció de la maternidad cerca de ella. Ahora, podrá entender el error que cometió y cuán recompensador será para ella cuidar de sus bebes.

El abrazo de ambas aquí registrado por nuestro personal hablan por si propio. Las palabras ahora están de más!

Dr. Pedro A. Ynterian
Presidente, Proyecto GAP Internacional